El vaso nace en la pelvis menor, aflora entre el cóccix y el ano y asciende por la línea media posterior a lo largo de la columna vertebral. Atraviesa la región lumbar, dorsal y cervical, penetra en el cráneo a nivel de la nuca y alcanza el cerebro. Continúa por el vértex, desciende por la frente y la nariz y termina en el frenillo del labio superior, donde se une al Vaso Concepción.
El Du Mai es el mar de los meridianos Yang: gobierna y calienta el conjunto del Yang del organismo. Su trayecto a lo largo del raquis le confiere un papel central en las rigideces y dolores vertebrales, de la lumbalgia a la cervicalgia. Su relación con el cerebro y la médula explica su uso en los trastornos de la memoria, los vértigos, la epilepsia y las pérdidas de conciencia. Sus puntos más altos, en el vértex, se emplean para remontar el Yang hundido y aclarar el espíritu.