El meridiano comienza en el ángulo externo del ojo, describe varios bucles alrededor de la oreja y sobre el cráneo antes de volver hacia la frente y descender luego por la nuca. Alcanza el hombro y penetra en profundidad hacia la vesícula y el hígado, mientras una rama superficial desciende en zigzag por la cara lateral del tórax hasta la cadera. Recorre después la cara externa del muslo y de la pierna, pasa por delante del maléolo externo, cruza el dorso del pie y termina en el ángulo ungueal externo del cuarto dedo.
La Vesícula Biliar almacena y libera la bilis producida por el Hígado, lo que la hace inseparable de la libre circulación del Qi. Gobierna la decisión y la firmeza: la indecisión crónica y la falta de iniciativa se le atribuyen tradicionalmente. Su trayecto lateral la convierte en el meridiano de los dolores del costado —migrañas temporales, cervicalgias, dolores de hombro, cadera y cara externa de la pierna—. Sus puntos se emplean también en los trastornos del ojo y los vértigos.