El meridiano comienza en el ángulo ungueal externo del meñique, asciende por el borde cubital de la mano, cruza la muñeca y recorre la cara póstero-interna del antebrazo hasta el codo, entre el olécranon y el epicóndilo. Continúa por la cara posterior del brazo, alcanza el hombro y describe su característico trayecto en zigzag sobre la escápula. Llega a la séptima vértebra cervical, desciende hacia la clavícula y conecta en profundidad con el corazón y el intestino delgado. Una rama superficial sube por el cuello y la mejilla y termina delante del trago.
El Intestino Delgado recibe del Estómago los alimentos descompuestos y separa la fracción pura, que pasa al Bazo, de la impura, dirigida al Intestino Grueso y a la Vejiga. Este papel de separación lo vincula tanto a los trastornos urinarios como a los digestivos. Su trayecto lo convierte en uno de los meridianos más utilizados para las contracturas de la escápula, los dolores del cuello y las tortícolis. Trata también las afecciones del oído y los dolores del borde cubital del miembro superior.