Estos órganos vitales, rosados, cónicos y asimétricos (el pulmón derecho se compone de 3 lóbulos y el izquierdo de 2) están contenidos en el tórax, apoyados sobre el diafragma y protegidos por la caja torácica.

Forman parte del aparato respiratorio (junto con las vías respiratorias, los vasos pulmonares y los músculos respiratorios) y desempeñan un papel fundamental en la respiración, al permitir los intercambios gaseosos entre el aire y la sangre (aporte de oxígeno y evacuación del dióxido de carbono). Aseguran además el calentamiento del aire respirado, su humidificación, así como la protección contra partículas nocivas. Cada pulmón alberga un «árbol respiratorio» (bronquios y bronquiolos), así como un sistema vascular respiratorio (arterias y venas pulmonares).

Además de la función respiratoria, los Pulmones también tienen la función de regular el metabolismo acidobásico, así como la de filtrar la sangre (eliminación de pequeños coágulos).


Hechos y cifras

  • De media, 4 L de aire y 5 L de sangre atraviesan nuestros Pulmones en reposo; ¡estas cifras aumentan a 160 L de aire y 30 L de sangre durante el esfuerzo!
  • Inspiramos entre 10 000 y 15 000 L de aire cada día
  • Realizamos de 15 a 17 movimientos respiratorios por minuto
  • Podríamos vivir (casi) con normalidad con un solo pulmón
  • La regulación del ritmo respiratorio es un fenómeno inconsciente, gestionado por nuestro sistema nervioso

Visión de la MTC

Los Pulmones son los órganos del elemento Metal. El clima asociado es la Sequedad, la estación es el Otoño, el sentido es el olfato (su apertura es la nariz), el sentimiento es la Tristeza y la víscera asociada es el Intestino Grueso. A semejanza de los Pulmones, los tejidos del cuerpo gobernados por estos órganos son la piel y el vello, las capas protectoras más externas del cuerpo. Estos elementos son fundamentales para comprender los trastornos relacionados con los Pulmones.

La función principal de los Pulmones es la difusión/descenso del Qi y de los líquidos orgánicos. Secundan a los Riñones en su función de eliminación (la energía de los Pulmones es descendente). Por lo tanto, existe un fuerte vínculo entre estos órganos; si este se altera o se rompe, aparecen trastornos importantes como el asma.

Una energía pulmonar debilitada o que sufre un bloqueo puede provocar:

  • Trastornos dermatológicos (acné, eccema, herpes zóster, psoriasis, etc.)
  • Trastornos respiratorios (anginas, asma, disnea, etc.)
  • Trastornos otorrinolaringológicos (alergias, sinusitis, rinitis, etc.)
  • Trastornos relacionados con una mala eliminación (retención urinaria, estreñimiento, edemas, etc.)
  • Cansancio, fatiga crónica, debilidad en la voz («los Pulmones son la puerta de los sonidos»)

Además de las herramientas de la MTC, una alimentación y una higiene de vida adecuadas serán buenas maneras de preservar la energía pulmonar, verdadera muralla defensiva de nuestro cuerpo.