Laacupuntura es generalmente la primera disciplina que viene a la mente cuando se menciona la MTC (Medicina Tradicional China). Con razón, puesto que ya en los años 30 fue objeto de artículos en la prensa occidental, ¡en una época en la que demostró ser eficaz en la lucha contra el cólera!
Este término de origen latín significa "punción con una aguja". La terapia consiste en la inserción de finas agujas en puntos precisos del cuerpo, que, conectados entre sí, forman los meridianos, a lo largo de los cuales circula el Qi (o energía vital) de una persona. Los puntos así estimulados son elegidos por el terapeuta con el fin de disipar cualquier bloqueo o desequilibrio energético, permitiendo así una mejora del estado de salud general del organismo. Esta técnica puede emplearse sola, o en combinación con la moxibustión.
A nivel fisiológico, la punción provoca una liberación de endorfinas que produce una sensación más bien calmante. Las agujas empleadas son estériles, de un solo uso, "macizas" (no se utilizan para la inyección o extracción de líquidos), y tienen un diámetro medio de 0,25 mm. En otras palabras… ¡no hay dolor! Solo la persona punzada siente la sensación de "Deqi" cuando el punto se estimula correctamente: para algunos es un hormigueo, para otros un entumecimiento, o incluso calor o una corriente eléctrica a lo largo del trayecto del meridiano. El terapeuta también sentirá un efecto sutil, comparable a una "captura de pez".
Efectos terapéuticos
Lista no exhaustiva de afecciones que pueden tratarse eficazmente con la acupuntura:
- Trastornos respiratorios: asma, enfisema, tos crónica, alergias, etc.
- Trastornos dermatológicos: eczema, psoriasis, herpes zóster, acné, etc.
- Trastornos circulatorios: palpitaciones, trastornos cardíacos, hiper/hipotensión, etc.
- Trastornos digestivos: estreñimiento, diarreas, náuseas, vómitos, disentería, etc.
- Trastornos sensoriales y faciales: acúfenos, otitis, sinusitis, trastornos de la visión, etc.
- Trastornos emocionales y psíquicos: ansiedad, insomnio, trastornos alimentarios, depresión, estrés, migrañas, etc.
- Trastornos y dolores articulares: reumatismo, ciática, problemas de espalda, inflamaciones, etc.
- Trastornos neurológicos: epilepsia, neuralgias, etc.
- Trastornos ginecológicos y urogenitales: trastornos menstruales, enuresis, impotencia, retención urinaria, esterilidad, etc.

