Entre las técnicas empleadas en la Medicina Tradicional China (MTC), la moxibustión consiste en calentar un punto de acupuntura. Según la teoría, la parte Yang de nuestro organismo está compuesta por Calor y Qi (nuestra energía vital). Esta estimulación permite, por lo tanto, tonificar el aspecto Yang, especialmente en una persona fatigada a nivel físico y/o psíquico.
Para ello, el practicante utiliza la artemisa, cuya combustión aporta calor y estimulación. Esta planta se usa tradicionalmente por sus propiedades tónicas y estimulantes. Sus hojas y flores se secan, se reducen a polvo y luego se condensan en diversas formas llamadas "moxas": varillas, conos, etc.
Efectos terapéuticos
Dato interesante: la moxibustión (al igual que la acupuntura) fue inscrita en el patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO el 16 de noviembre de 2010. Ya sea en Asia o en Occidente, esta práctica se ha utilizado durante mucho tiempo con beneficios comprobados, especialmente para tratar:
- trastornos osteoarticulares
- trastornos musculares
- trastornos digestivos
- trastornos ginecológicos
- trastornos circulatorios
- trastornos psíquicos
En general, la moxibustión se utiliza para tratar todas las patologías relacionadas con un síndrome de Frío, Humedad o vacío de Yang, así como las patologías crónicas profundamente arraigadas en el organismo. Al expulsar un perverso (en este caso, Frío o Humedad), reequilibra y moviliza el Qi y la Sangre. Aplicada en puntos específicos, refuerza el Yuan Qi, la energía fuente del Ser Humano.
La moxibustión puede ser:
- directa: la artemisa triturada se coloca directamente sobre la piel, sobre una rodaja de jengibre o sal
- con soporte: se coloca en la punta de una aguja de acupuntura para conducir el calor a través de las capas cutáneas
- indirecta: la varilla incandescente se sostiene a unos centímetros de la piel para generar una agradable sensación de calor (el método más utilizado)
Contraindicaciones
Aunque la artemisa es fácilmente accesible, el auto-tratamiento no se recomienda a los no iniciados. La moxibustión no es inofensiva y debe emplearse en casos específicos. Una persona que presente un exceso de Yang no encontrará ningún beneficio, al contrario.
Pueden surgir riesgos como: angustia, insomnio, agitación excesiva, trastornos cardíacos, agravamiento de infecciones o inflamaciones, deshidratación, quemaduras o incendios si la técnica se aplica incorrectamente.
Para beneficiarse plenamente de los beneficios de la MTC, es preferible recurrir a un especialista cuando sea necesario.

